PRENSA


El nuevo IRPF cambia la integración de la renta por venta de elementos empresariales
Amparo Estrada. Madrid.

La Dirección General de Tributos ha recibido pocas consultas sobre el nuevo impuesto de la renta, a pesar de que las contestaciones a las planteadas hasta el próximo 30 de junio por organizaciones y asociaciones son vinculantes.

La nueva Ley del IRPF modifica la calificación de la renta derivada de la transmisión de elementos afectos a la actividad económica. El artículo 26.2 de la Ley del IRPF de 9 de diciembre de 1998 –que entró en vigor el 1 de enero de este año– dispone que no se integrarán en el cálculo del rendimiento neto de las actividades económicas las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de elementos patrimoniales afectos a las mismas, que en todo caso se cuantificarán conforme a lo previsto en los artículos 31 y siguientes de la ley, según una resolución de la Dirección General de Tributos emitida dentro del periodo de seis meses de consultas vinculantes para el nuevo impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF). Esos artículos de la ley se refieren a la parte especial de la base imponible del IRPF, que está constituida por las ganancias y pérdidas patrimoniales.

Antes, los incrementos o disminuciones de patrimonio procedentes del inmovilizado empresarial se integraban en el rendimiento neto de la actividad empresarial (salvo que el declarante esté en el sistema de estimación objetiva, donde el incremento o disminución de patrimonio se considera incluido en el rendimiento neto calculado mediante los módulos).

Lo que no cambia es que no se tiene que efectuar retención sobre estas ganancias patrimoniales.

La resolución de Tributos, que contesta a una consulta sobre la venta de vacas y ovejas cuando ya no es productivo para la actividad ganadera de producción de leche, señala también que las subvenciones de los fondos estructurales comunitarios deben tributar por IRPF con la nueva ley, por lo que mantiene la misma situación en este punto que la anterior normativa.

Otra consulta contestada por el departamento que dirige Enrique Giménez-Reyna se refiere a un contribuyente que quiere constituir, junto con sus hijos menores de edad, dos entidades de mera tenencia de bienes y sujetas al régimen de transparencia fiscal. El padre da a los hijos el dinero que necesitan para realizar su aportación de capital a la sociedad. Pregunta a la Dirección General de Tributos cuál es la imputación de las bases imponibles positivas y si hay alguna consideración para los menores de edad; cuál es la deducción por doble imposición de dividendos para los que se perciben por una sociedad transparente, así como por la sujeción al impuesto sobre sucesiones y donaciones de una donación. La resolución de la Dirección General de Tributos contesta que en la nueva Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (como ya se hacía en la anterior normativa) los ingresos obtenidos por las sociedades transparentes se imputan directamente a las personas físicas que sean socios de la misma, y da igual si los socios son menores de edad. La entrega por parte de los padres a los hijos del dinero que constituye la aportación de capital es una donación.

En cuanto a la deducción por doble imposición de dividendos, tienen derecho a la misma por la parte de base imponible que corresponda a rendimientos obtenidos por la participación en fondos propios de cualquier entidad residente en territorio español.

La plaza de garaje municipal no tributa

El nuevo IRPF ha eliminado la deducción en cuota del Impuesto Municipal sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, satisfecho cuando se vende una vivienda, según recuerda una consulta contestada por la Dirección General de Tributos del Ministerio de Economía y Hacienda. La resolución explica también que la adjudicación de una plaza de garaje para residentes, al tratarse de una cesión de uso procedente de una concesión administrativa, no origina ningún rendimiento sujeto al IRPF.