DE OPINIÓN (ARTÍCULOS DE OPINIÓN TRIBUTARIA)
| LAS
PRIMERAS GANANCIAS PAGAN
Se suprime la exención del
medio millón y tributan todos los beneficios obtenidos por la compraventa de acciones
Tres son los cambios fiscales que, con la entrada en vigor del nuevo IRPF, afectarán a la inversión directa en Bolsa. Por un lado, a partir de 1999, aunque las ventas de activos, entre ellos las acciones, sean inferiores a 500.000 pesetas, tributarán las plusvalías con ellos obtenidas y no como hasta ahora que estas ganancias están exentas de pagar impuestos. En segundo lugar, se suprime la tributación a tipo cero por las primeras 200.000 pesetas de plusvalías conseguidas en un periodo superior a los dos años. Con la entrada en vigor del IRPF habrá que rendir cuentas a Hacienda por todos los beneficios obtenidos en la compraventa de acciones. Los coeficientes La tercera modificación hace referencia a la no aplicación de los coeficientes de actualización sobre los precios de adquisición de los valores, aunque estos cuenten con más de un año de antigüedad. La importancia de esta medida ha pasado de ser prácticamente irrelevante hace un par de meses cuando las ganancias bursátiles eran muy elevadas a tener cierta importancia en estos días en que los precios han caído significativamente. Como para los fondos de inversión, se establece en la disposición transitoria novena que las plusvalías obtenidas por la venta de acciones adquiridas antes del 31 de diciembre de 1994 conservan los porcentajes reductores acumulados, en concreto un 25% por cada año que exceda de dos hasta el 31 de diciembre de 1996. Con estas nuevas condiciones, a más de un particular le compensará, aprovechando la normativa aún vigente, deshacer parte de sus inversiones en este ejercicio. A la hora de hacer los cálculos es importante tener en cuenta la nueva tabla tarifaria y tener presente que, salvo para tipos impositivos muy bajos, merece la pena, en general y siempre y cuando se obtengan plusvalías, mantener las inversiones durante más de dos años para que las ganancias obtenidas tributen al 20%. En la mayoría de los casos, en especial para las rentas más altas, la aplicación de los coeficientes vigentes este año no compensan frente a ese tipo fijo. Respecto a las acciones, los dividendos se integrarán en la base imponible multiplicados por 140 para tener derecho a una deducción 40%. Si se han cobrado de acciones adquiridas en los dos meses anteriores y en un plazo similar revendidas, se integrarán por su importe real, sin reducción. |