DE OPINIÓN (ARTÍCULOS DE OPINIÓN TRIBUTARIA)


UNA NUEVA COMPENSACIÓN DE PÉRDIDAS Y GANANCIAS
Límite de las deducciones en los casos de recompra de acciones
Piedad Oregui

El nuevo IRPF establece, respecto a la integración y compensación de ganancias y pérdidas patrimoniales, dos grupos de rentas: la general y la especial.

En la primera se deben in-cluir, por un lado, todos los ren-dimientos de capital, entre ellos los dividendos, los intereses de cuentas corrientes, los benefi-cios o pérdidas que arrojen las instituciones de inversión colec-tiva domiciliadas en Paraísos fiscales, el rescate de un seguro de vida... Los rendimientos negativos se compensarán, sin límite en cada ejercicio, con los positi-vos. Es difícil generar rendimien-tos de capital negativos, pero se puede dar el caso, por ejemplo, en depósitos estructurados (refe-renciados a la evolución de un valor), en unit linked...

En la parte general se deberán incluir también los incrementos y disminuciones de patrimonio (plusvalías y minusvalías, por ejemplo, por venta de acciones o participaciones en fondos) que el contribuyente obtenga por inversiones que se hayan vendido en 1999 con una antigüedad menor a dos años. Los beneficios compensarán a las pérdidas, pero incluso si estas últimas fueran mayores podrán compensarse de forma adicional con hasta el M/o del importe de sus rendimientos del trabajo, de actividades económicas, de capital … Cuanto más altas sean las ganancias patrimoniales del contribuyente y más alto su tipo impositivo, menos gravoso será hacer efectivas las pérdidas. Si un particular llevara acumuladas unas ganancias, por ejemplo, de un millón de pesetas y tuviese en cartera unas inversiones que, de hacerlas efectivas, le generarían una Pérdida de igual cuantía, pagaría cero pesetas de impuestos por sus primeras ganancias. Para calcular el "ahorro fiscal" efectivo bastaría con multiplicar ese millón de plusvalías por su tipo marginal del IRPF (entre el 18% y el 48%).

En la parte especial de la base imponible se deberán incluir los aumentos y disminuciones de patrimonio (plusvalías y minusvalías, por ejemplo, por venta de acciones, de participaciones en fondos o de la vivienda habitual) que el contribuyente obtenga por inversiones vendidas en 1999 con una antigüedad mayor a dos años. Las ganancias y pérdidas patrimoniales se pueden compensar sólo entre sí, sin que se pueda recurrir a los rendimientos del trabajo... Si el saldo fuese positivo (mayores beneficios que pérdidas), el tipo fijo aplicable sobre el mismo es el del 20%o, independientemente de los tipos medios o marginales del contribuyente.

Tanto para la parte especial como para la general, el nuevo IRPF señala que si el resultado de la integración y compensación fuese negativo (mayores disminuciones que incrementos patrimoniales), su importe únicamente podrá ser compensado en los cuatro años siguientes.

Respecto a esta materia, el nuevo IRPF dice en su artículo 31.5 que no se computarán como pérdidas patrimoniales las derivadas de las transmisiones de valores o participaciones admitidos a negociación en algunos de los mercados regulados, cuando el contribuyente hubiera comprado valores homogéneos dentro de los dos meses previos o posteriores a dichas transmisiones. El plazo se alarga hasta los doce meses en el caso de valores o participaciones no a1nitidas a negociación.

Estas limitaciones temporales van en más direcciones, El beneficioso tratamiento fiscal a los dividendos, primas de asistencia a juntas y participaciones en los beneficios de cualquier entidad tiene una "pega". El IRPF fija que los dividendos se computarán por el 100% de -su importe y no tendrán derecho a deducir en cuota si tales rendimientos proceden de valores adquiridos en los dos meses anteriores y en un plazo similar revendidos. Este plazo se amplía a 12 meses en el caso de dividendos, primas... procedentes de valores o participaciones no admitidas a negociación en mercados secundarios oficiales de valores españoles. El nuevo IRPF fija este mismo porcentaje del 100% (0% de deducción) cuando el dividendo proceda de entidades transparentes.

El Gobierno mejora aún más su tratamiento fiscal al reducir sus retenciones del 25% actual al 18%.