Hacienda sostiene que la lucha contra el fraude mejora, pero según datos
internos cae un 74%
CONCHA MARTÍN, Santander
Malestar entre los inspectores fiscales por el aumento de la burocracia en su trabajo
Los resultados de la lucha contra el fraude fiscal han
sufrido un serio retroceso, a juzgar por datos internos de la Agencia Tributaria,
obtenidos del departamento de Informática. Según éstos, la deuda descubierta ha caído
un 74% en los cinco primeros meses del año. Oficialmente, Hacienda sostiene, por el
contrario, que ha habido una mejora del 3,2%. Al margen de la polémica sobre las cifras,
existe un malestar de fondo entre los inspectores de Hacienda por el aumento de la
burocracia de sus tareas, con efectos negativos en la lucha contra el fraude.
Este malestar ha sido expresado por los directivos de la Asociación de los Inspectores de
Hacienda (Apife) al director de la Agencia Tributaria, José Aurelio García Martín, en
una reunión celebrada hace algunos días en Madrid, con continuación en otra el pasado
jueves.
Los inspectores se quejan de que la entrada en vigor del
Estatuto del Contribuyente, en marzo pasado, supone una mayor burocracia en la lucha
contra el fraude fiscal y una pérdida de eficacia. "Donde antes se hacía un papel,
ahora hay que cumplimentar hasta seis", explica un directivo de Apife.
El estatuto obliga a que la cuota exigida por Hacienda se
tramite en un expediente separado al que corresponde por las sanciones. Esta separación
ha sido exigida en reiteradas sentencias de los tribunales, hasta el punto de que en
Hacienda ha existido el temor de que se pudieran anular las actas que no siguieran este
procedimiento, que sí se aplica en otras reclamaciones judiciales.
Para el afectado por la inspección, la ventaja es que no
tiene necesidad de recurrirlo todo -cuota y sanciones-, sino que puede reclamar sólo por
una de las partes. Si el recurso afecta sólo a las sanciones, lo más habitual en los
procesos contra Hacienda de cierta cuantía, la ventaja es que no se requiere aportar
aval.
Este cambio respecto a la situación anterior no fue, sin
embargo, previsto con suficiente antelación por los responsables de la Agencia
Tributaria. Hasta hace pocas semanas no han estado disponibles los nuevos sistemas
informáticos con aplicaciones distintas para los dos expedientes.
Procedimiento sancionador
Una vez resuelto el problema informático, la Agencia
Tributaria no ha dado aún instrucciones precisas sobre si el procedimiento sancionador
debe ser llevado a cabo por un inspector distinto al encargado de tramitar el expediente
que corresponde a la cuota. El Estatuto del Contribuyente prevé separar las dos
funciones, para dar mayores garantías de imparcialidad.
El resultado de tantas dilaciones es que en los cinco
primeros meses del año se ha podido producir un frenazo importante en la lucha contra el
fraude fiscal. Según datos internos de la Agencia Tributaria, la deuda descubierta por la
inspección de Hacienda ha sido de 54.210 millones de pesetas hasta el mes de junio, un
74% menos que en los cinco primeros meses del año anterior.
Estos datos contrastan con los señalados oficialmente por
Hacienda, según los cuales la deuda descubierta alcanza los 318.232 millones de pesetas,
un 3,2% más que el año anterior. En estos datos se incluyen 73.198 millones de pesetas
de deuda que ha sido tramitada por delito fiscal, frente a los 11.000 millones del año
anterior.
Para los inspectores de Hacienda consultados, lo importante
no son los datos, ya que consideran que son bastante manipulables, sino los problemas de
fondo y de futuro que plantea el Estatuto del Contribuyente.
El hecho de que no sea necesario prestar aval cuando se
recurre la sanción "invita" a que compense más correr el riesgo de no pagar en
periodo voluntario. Dada la tardanza de los tribunales en resolver y su inclinación a
anular las sanciones, prácticamente el único riesgo que se corre es el de tener que
pagar la deuda con intereses.
La multiplicación de tareas burocráticas para los
inspectores implica también, a juicio de éstos, que se resten energías y efectivos en
las tareas de investigación y persecución del fraude. El Estatuto del Contribuyente,
añaden, está pensado para una organización con mayores medios que los ahora existentes.
Para los responsables de Hacienda, éste es el precio necesario por una norma que persigue
un respeto exquisito hacia los derechos de los contribuyentes.
A todo ello se une el enquistado conflicto de los
subinspectores de Hacienda, que llevan varios meses en huelga de celo. El conflicto está
en vía muerta, sin que hasta el momento ninguna de las partes haya sido capaz de
encontrar una solución. Los subinspectores se quejan de que hacen un trabajo que excede
de sus competencias y han llegado a denunciar la ilegalidad de sus actuaciones.
[En relación a la Ley General Tributaria, el titular del
Juzgado de Primera Instancia número 49 de Barcelona ha dictado un auto por el que acuerda
presentar una cuestión de inconstitucionalidad contra el último párrafo del artículo
113.1, relacionado con el patrimonio del deudor, e introducido en la llamada ley de
acompañamiento de los Presupuestos Generales de este año, informa Europa Press]. |