OTROS TEMAS FISCALES |
| La presión fiscal genera
otra polémica entre el Gobierno y el PSOE EL PAÍS, Madrid El incremento de la presión fiscal que certifica la Intervención General del Estado (del 35,52% del PIB en 1997 al 35,86% en 1998) ha suscitado otro enfrentamiento entre PP y PSOE. La oposición acusa al Ejecutivo de perjudicar a las rentas más bajas, ya que ha elevado los impuestos indirectos y ha reformado el IRPF en favor de las más altas. Según Economía, no se han pagado más impuestos, sino que se ha recaudado más. Los datos de la Intervención General del Estado para 1998 indican que la presión fiscal (impuestos directos e indirectos y cotizaciones sociales en relación al producto interior bruto) se elevó al 35,86% del PIB, un 0,34% más que en 1997. Para el portavoz de Economía del PSOE, Juan Manuel Eguiagaray, "es la expresión del incumplimiento del Gobierno del PP de sus promesas electorales". El portavoz socialista destacó ayer que el Gobierno de Aznar "ha creado nuevos impuestos, como el de primas de seguros, ha elevado los impuestos indirectos que gravan más a las rentas más bajas y ha beneficiado escandalosamente a los sectores con mayor capacidad económica en la reforma del único impuesto que han reducido: el IRPF". Por contra, el Ministerio de Economía afirma en un comunicado que "los ciudadanos no han pagado más impuestos en 1998" y que lo que se ha producido es "un importante aumento de los ingresos, pero más recaudación no significa más impuestos". Según el Gobierno, el aumento de la recaudación se justifica por la creación de empleos. La nota de Economía afirma que en 1998 la recaudación fue dos billones de pesetas superior a la de 1997. "En 1998, los impuestos en su conjunto no han subido, es más, se ha producido un descenso de algunos", añade. El portavoz de Economía del PP, Vicente Martínez Pujalte, atribuyó el aumento de la presión fiscal al afloramiento de la economía sumergida y al crecimiento económico. |