OTROS TEMAS FISCALES


Estímulos fiscales a la innovación
Amparo Estrada. Madrid.

La deducción fiscal por invertir en innovación podrá llegar hasta el 50% de la cuota tributaria (ahora el límite está en el 35%) de las empresas. Además, el Plan Marco de la Innovación prevé subvenciones a fondo perdido del 20% de la inversión y créditos públicos para otro 25% del importe invertido.

La Ley de Acompañamiento de los Presupuestos para el año 2000 incluirá medidas fiscales para favorecer la innovación empresarial. La primera decisión adoptada ha sido elevar el límite de la deducción. Actualmente se sitúa en el 35% de la cuota íntegra del impuesto (tanto en IRPF como en Sociedades) por el conjunto de las deducciones por actividades económicas (inversión en I+D, en actividades de exportación, en protección del medio ambiente). El borrador del proyecto de ley eleva ese límite hasta el 50% de la cuota a pagar cuando se incluyan actuaciones de innovación (éste es el límite que defiende el Ministerio de Industria, aunque Hacienda lo quiere dejar en el 45%).

Tipos de deducción. No se prevén introducir cambios en los porcentajes de la inversión que se deducirán en el impuesto. Ahora, se puede deducir el 20% de la inversión en proyectos de I+D; este porcentaje se incrementa hasta el 40% para la parte del importe de la inversión en I+D que exceda de la media invertida en los dos últimos años. Los mismos porcentajes se mantendrán, pero aplicados también a proyectos de innovación. La deducción del 20% se aplica a la cantidad invertida reducida en el 65% de las subvenciones percibidas para la realización de esa actividad.

Certificación previa. El problema conceptual de qué es innovación se pretende solucionar con antelación a la deducción fiscal. Hasta ahora, una empresa realizaba un proyecto de investigación y desarrollo y se aplicaba la deducción correspondiente en el impuesto por esa inversión; pero cuando su declaración era revisada por Hacienda podía ocurrir que un inspector considerara que no había derecho a esa deducción cuando el mismo proyecto había sido admitido por otro inspector el año anterior. Para evitar discusiones con los inspectores de Hacienda, se expedirán unas certificaciones previas de los proyectos y actividades de I+D e innovación que asegurarán el derecho a las deducciones fiscales y ayudas pertinentes. El certificado lo emitirá el ministerio o departamento al que le corresponda según el área de actuación, que será también el encargado del seguimiento de los proyectos (si se llevan a cabo de verdad y con qué resultados).

El Plan Marco para la Innovación elaborado por el Ministerio de Industria establece también un aumento de las subvenciones y ayudas directas para los proyectos de innovación. Según el grado de innovación, las ayudas para los proyectos financiados con recursos ajenos serán las siguientes:

Proyectos con alto grado de innovación. Debido a que son los proyectos con más riesgo, las entidades financieras suelen conceder créditos sólo por el 40% de la inversión prevista. El Plan Marco propone un reafianzamiento de la garantía del crédito hasta un 30% de la inversión a través de las soceidades de garantía recíproca y de Cersa (Compañía Española de Reafianzamiento SA, sociedad dependiente del Ministerio de Economía). Pero la principal novedad es que el Estado financiará un 40% de la inversión a través de créditos participativos del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) por un importe del 20% de la inversión y subvenciones a fondo perdido del Ministerio de Industria por otro 20%. En total, el 80% de la inversión se financiaría con recursos ajenos a la empresa.

Proyectos con grado medio de innovación. Los bancos y cajas generalmente financian sólo el 45% de la inversión de este tipo de proyectos. El Plan Marco pretende que un 25% adicional se financie a través de créditos participativos del CDTI (la empresa tendría derecho a recuperar esa participación en un plazo de tiempo fijado si el proyecto sale adelante). Del crédito bancario del 45% de la inversión, Cersa podría asumir el riesgo de hasta el 25% de la inversión. En este apartado se incluirán proyectos de desarrollo de nuevos productos, actividades de diferenciación y diseño de productos, nuevos procesos mediante I+D.

Proyectos con grado moderado de innovación. Los bancos suelen financiar hasta el 70% de la inversión siempre que haya una sociedad de garantía recíproca que asuma parte del riesgo; Cersa reafianzaría esa garantía hasta el 15% de la inversión. Son proyectos de compra de tecnología, implantación de sistemas de comunicación o nuevos sistemas de producción.

Cuenta-vivienda para I+D

El Ministerio de Industria propone establecer una deducción fiscal por la reserva o fondo que cree la empresa para invertir en innovación. Se trataría de un sistema similar al de una cuenta vivienda (se van destinando cantidades a esa reserva y se deduce por la aportación anual). También está en discusión la propuesta de Industria de una deducción adicional por los trabajadores que se contraten para actividades de I+D, con ello se fomentaría el empleo cualificado y la creación de departamentos de investigación en las empresas. Para facilitar la tramitación de los proyectos de innovación se prevé implantar la ventanilla única.