Juan Costa no informó al Congreso sobre
su asesoría fiscal mientras fue diputado
El secretario de Estado de Hacienda liquidó
la empresa tras su nombramiento en 1996
JUAN ANTONIO BLAY .Madrid. corresponsal
El secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa, no informó
sobre sus actividades profesionales como asesor fiscal al Congreso de los Diputados
durante su etapa como diputado del Partido Popular por Castellón en la anterior
legislatura, entre los años 1993 y 1996. Así se desprende del examen de su declaración
de actividades que consta en el Registro de Intereses de la Cámara Baja, que todos los
parlamentarios nacionales están obligados a presentar individualmente al inicio y al
final de su mandato.
El 13 de diciembre de 1993, cinco meses después de acceder a
su acta de diputado, el parlamentario Costa, entonces de 28 años de edad, creó una
empresa, Juan Costa Climent y Compañía, Sociedad de Responsabilidad Colectiva,
domiciliada en Castellón, de la cual figuró siempre como administrador único, puesto
del que dimitió el 28 de junio de 1996, mes y medio después de ser nombrado secretario
de Estado de Hacienda, como paso previo a la liquidación de esta sociedad, tal como
informó este diario el pasado 5 de junio.
El ejercicio de este cargo público, uno de los más altos en
el Gobierno tras la condición de ministro, es incompatible con la propiedad de una
empresa de asesoramiento fiscal. El objeto social de la empresa de Costa era precisamente
ese: « actividad de asesoramiento fiscal legal», según consta en los documentos de
constitución de la sociedad.
Omitir la información
Sin embargo, Costa omitió en todo momento durante la
legislatura informar al Congreso de los Diputados de la creación de esta empresa, así
como el cargo directivo de administrador único en la sociedad. La ley orgánica de
régimen general electoral (Loreg) establece la obligación de declarar ese tipo de
actividad a la Cámara para recibir, si se estima oportuno, autorización.
Se da la circunstancia de que en esa legislatura, con el PP
en la oposición, Costa actuó como portavoz del grupo parlamentario popular en la
comisión de Hacienda. En ese puesto se ganó la confianza del portavoz del PP, Rodrigo
Rato, posteriormente vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, quien le
nombró para un cargo de máxima confianza.
Advertencia del Congreso
El diputado Juan Costa adoptó esa actitud tras recibir
una serie de consideraciones por parte de la Comisión del Estatuto del Diputado,
instancia interna del Congreso de los Diputados que controla las declaraciones de
actividades presentadas por los parlamentarios, sobre su inicial declaración de
actividades.
Concretamente, el diputado por Castellón, en su declaración
inicial del 23 de junio de 1993, marcó la casilla afirmativa a la pregunta de si «
alguna actividad de gestión, defensa, dirección o asesoramiento ante cualesquiera
organismos o empresas del sector público, estatal, autonómico o local». Ante el
requerimiento, en caso afirmativo, de especificar la actividad escribió: «ía fiscal».
Es más, a otra pregunta del cuestionario relativa a si el
diputado «ña alguna actividad por cuenta propia que no esté comprendida en los
apartados precedentes (ejercicio de profesión liberal, comercio, actividad artística,
etc.)», el parlamentario castellonense volvió a responder afirmativamente, con esta
explicación: «. Asesoría mercantil y fiscal. Profesor colaborador en el Instituto de
Empresa».
Requerimiento parlamentario
La citada comisión parlamentaria le requiere el 29 de
septiembre de 1993 que aclare si sus actividades manifestadas de asesor fiscal están
comprendidas entre las citadas por el artículo 159.2 de la Loreg de relación con
organismos públicos. El diputado Costa contesta, el 25 de octubre posterior, que « el
ejercicio independiente de mi profesión no desempeño ninguna de las actividades
comprendidas en las letras a) a f) inclusive del artículo 159.2 de la Loreg». Y añade:
« la actualidad no ostento la condición de trabajador por cuenta ajena en ninguna
compañía o empresa de titularidad individual».
En su contestación, el 16 de noviembre de 1993 la mencionada
comisión parlamentaria le otorga autorización en tanto que el diputado asegura no tener
ninguna actividad declarada incompatible en el citado artículo de la Loreg. Pero se le
insiste: « poder en ningún caso en el disfrute de esta autorización incurrir en
actividades comprendidas en el artículo 159.2 de la citada Loreg, ni poder percibir
honorarios o cualquier otra forma de remuneración del sector público estatal,
autonómico o local».
Menos de un mes después, el 13 de diciembre de ese año,
Juan Costa constituye, junto a un socio, Emilio Álvarez Arjona, la sociedad de
asesoramiento fiscal, a la que identifica con su propio nombre. Sin embargo, en su
declaración de actividades no se produce ninguna modificación, por lo que omite informar
al congreso de su nueva actividad como asesor fiscal, pero esta vez como creador y socio
de una sociedad con ese fin. En la obligatoria declaración de actividades al cierre de la
legislatura, a principios de 1996, tampoco queda reflejada esta circunstancia. |