OTROS TEMAS FISCALES


«La aplicación del régimen fiscal vasco es un precedente peligroso para la UE»

«Las empresas deben asumir que las ayudas pueden ser ilegales». «El sistema tributario de Euskadi tiene aspectos arbitrarios». «No cuestionamos el régimen, sino la forma en que se ejerce». «Está por ver si se pueden autorizar las ayudas que quiere Piqué para las eléctricas». «La actitud del Gobierno portugués con el BSCH es muy inhabitual».
CARLOS SEGOVIA

BRUSELAS.-Karel van Miert está disfrutando de sus últimas semanas al frente de la cartera más poderosa de la Comisión Europea, la de Competencia. Este socialista belga, de origen flamenco y de 57 años, lleva cinco velando por el juego limpio empresarial en la Unión Europea y ayer asestó el golpe más duro hasta la fecha al régimen fiscal vasco.

¿Está usted en contra de la soberanía fiscal de Euskadi?

Hay que distinguir entre las competencias fiscales, que no atacamos ni tratamos y que están pendientes de sentencia del Tribunal de Justicia, y su aplicación. Queremos examinar el régimen fiscal vasco y, en particular, sus aspectos arbitrarios, que los tiene, y el carácter selectivo de las medidas. No atacamos al régimen fiscal vasco, sino la forma en que se ejerce. Así actuamos con los estados y debemos hacerlo también con las regiones.

Por otra parte, hay que recordar que el presidente de La Rioja ha amenazado con denunciar a la Comisión Europea por inactividad si no hacemos el trabajo como debemos. Por eso he conseguido hoy [por ayer] una muy amplia mayoría en el Colegio de Comisarios.

¿Desaconseja a las empresas beneficiarse de las ayudas fiscales vascas?

No puedo sino constatar que, al abrir el procedimiento, las ayudas pueden ser declaradas ilegales y las empresas afectadas no sólo deben saberlo, sino tenerlo en cuenta.

¿Puede ser un atenuante que el País Vasco tuvo que atraer inversiones de forma especial en los años duros del terrorismo?

En el País Vasco se pueden conceder ayudas, pero lo que ponemos en entredicho es si conceden más ayudas de las autorizadas y si, por otra parte, se utilizan las competencias fiscales en favor de unas empresas y en perjuicio de otras.

¿Por qué abrir un procedimiento ahora, al final de su mandato?

Porque estamos abriendo muchos procedimientos, y no sólo en España. Hay una treintena de ellos en preparación sólo en el campo fiscal. No es la primera vez que lo hacemos y forma parte de la actividad de la Comisión, estimulada, además, por los ministros de Hacienda de la Unión Europea.

Se le acusa en Euskadi de tener algo personal en contra de su régimen o de ser utilizado por el Gobierno español.

Es tan ridículo que no voy a responder. Todos dicen eso, porque quieren que se sea estricto con el vecino y que se cierre los ojos en su casa, pero no lo hacemos ni en el País Vasco ni en mi país ni en Alemania.

Y sobre el Gobierno español, nosotros no nos dejamos utilizar así, lo que hacemos en el País Vasco lo hacemos en otros territorios. Tenemos que actuar cuando las regiones utilizan sus poderes fiscales de forma problemática.

¿La aplicación que se hace del régimen vasco es un precedente peligroso para Flandes, los länder alemanes u otras regiones de la UE?

Sí, totalmente, pero hay que actuar de la misma forma con todas las autoridades con soberanía fiscal, tanto si son estados como regiones. Por lo demás, la cuestión de fondo está en manos de los jueces. Yo he intentado siempre respetar los poderes fiscales de las regiones, porque conozco la complejidad de estas cosas en mi propio país, pero, lo mismo que las autoridades nacionales pueden utilizar su soberanía fiscal de forma arbitraria o selectiva, puede ocurrir a nivel regional, por eso hay que actuar también a este nivel.

¿Cómo ve el futuro, seguirá siendo de interés para las regiones tener soberanía fiscal o se va hacia la armonización?

Seguirá siendo interesante, porque a la hora de conceder ayudas autorizables, las regiones pueden utilizar instrumentos fiscales.

¿Comparte la opinión del abogado general del Tribunal de la UE sobre la soberanía fiscal?

No me quiero pronunciar. No estoy necesariamente en contra de la soberanía fiscal de las regiones, pero éstas deben también respetar las reglas de juego.

¿Está usted seguro que el «caso Champalimaud-BSCH» es de su estricta competencia y no del Gobierno portugués?

Sólo podré pronunciarme cuando el Gobierno portugués nos dé una respuesta, lo que todavía no ha hecho. Pero estamos bajo la presión del calendario, al ser un caso del reglamento comunitario de concentración de empresas. Si, por ejemplo, autorizamos en las próximas semanas la operación y el Gobierno portugués no da una respuesta, se corre el riesgo de que nuestra decisión quede sin efecto práctico, lo que iría en contra de las normas. Por eso necesitamos una respuesta rápida.

Pero, ¿es normal que haya enviado ya dos cartas al Gobierno portugués sin obtener respuesta?

La actitud del Ejecutivo portugués es muy inhabitual, pero el reglamento de concentración debe ser respetado por todos.

El Gobierno portugués acusa al BSCH de decir cosas diferentes en Lisboa o Bruselas.

Nosotros nos basamos en hechos y esperamos la argumentación precisa de las autoridades portuguesas.

Si no llega esa respuesta, ¿solicitará al Tribunal de Justicia de la UE que suspenda cautelarmente las decisiones del Gobierno portugués?

No quiero pronunciarme aún, cada día tiene su afán, pero el tiempo apremia.

El ministro de Industria, Josep Piqué, también le pidió celeridad en el asunto de las compensaciones al sector eléctrico, ¿tiene ya una idea?

Aún no he podido resolverlo. Es muy complejo. No sé si podré hacer algo en este asunto antes de dejar mi puesto de comisario.

Pero ¿cree que Bruselas autorizará al menos la mayor parte de lo que pide Piqué [1,3 billones de pesetas en compensaciones]?

Está por ver.

¿Ha recibido ya una oferta laboral de Telefónica?

Yo no (sonríe).

¿Cree que el ex comisario de Telecomunicaciones, Martin Bangemann, debe renunciar a su cargo en esta compañía española?

Bangemann ha cometido un grave error al aceptar la oferta de Telefónica.

También tiene pendiente el expediente por ayudas ilegales a TVE.

Puesto que se ha abierto este expediente, habrá que seguirlo, pero si yo no puedo hacerlo, lo hará mi sucesor, Mario Monti. En un primer momento, pensé que Piqué y el nuevo jefe de Radiotelevisión Española tenían intención de preparar una reforma en profundidad y adaptar la televisión pública española al derecho comunitario, pero no he vuelto a tener noticias. Quizá me equivoqué con ellos.

¿Cómo ve el acuerdo de reparto de derechos del fútbol entre Vía Digital y Canal Satélite Digital?

Ha habido ya tantos cambios en estos grupos, que espero noticias. Hasta ahora, no he visto a nadie sobre este asunto ni hemos recibido notificación.

¿Será más duro Monti que usted?

¿Por qué no? El ha seguido los expedientes de competencia a mi lado, es alguien sólido y no cambia de opinión cada 24 horas. Eso es lo que hace falta.

Cuando asumió la cartera de Competencia en 1995, se decía que sería más blando que Leon Brittan. ¿Cómo ha sido al final?

En estos cinco años ha habido cambios profundos. Es difícil comparar. Yo he intentado actuar coherente y equitativamente.